jueves, 21 de septiembre de 2017

Catedral de san Mateo en Salerno


Salerno es una ciudad perteneciente al Reino de Nápoles que no sólo goza de justa fama por su impresionante pasado histórico, sino que también venera en su catedral las reliquias del apóstol san Mateo, cuya fiesta hoy celebramos. La catedral de Salerno, dedicada a Santa María de los Ángeles y al apóstol san Mateo, patrono de la ciudad de Salerno, fue construida entre el año 1080 y el 1085 tras la conquista de la ciudad por parte de Roberto el Guiscardo. Fue consagrada en junio de 1084 por el Papa Gregorio VII, quien fue sepultado allí mismo.


Edificada sobre una iglesia paleocristiana del mismo nombre y esta a su vez sobre un templo romano. los trabajos iniciales fueron más bien modestos. Los proyectos fueron ampliados sucesivamente tras encontrar los restos del evangelista en la antigua iglesia el 4 de mayo de 954. A causa de la excesiva rapidez con la que fue construida y al hundimiento del terreno consecuencia de numerosos temblores, sufrió diversas reconstrucciones; se recuerda sobre todo la del año 1688 por obra de los arquitectos napolitanos (Giambattista Buratti, Arcangelo Guglielmelli y Ferdinando Sanfelice) al cual se debe el aspecto interno actual y la bóveda, pero recientemente ha sido repuesta su estructura románica original.


El portal de la fachada introduce a un atrio amplio -único ejemplo italiano, junto al de la Basílica de San Ambrosio- de pórtico románico cuádruple. El atrio está circundado por una columnata (que se ve como continuación hacia el exterior de las naves internas) cuyas columnas provienen del foro romano de la plaza Conforti, con arcos de medio punto decorados con piedra volcánica sobre las lesenas. Interesante resulta también la columnata sobre las bíforas y pentáforas, considerada como el inicio de la así llamada Arquitectura mediterránea.

La iglesia es un edificio macizo, con tres naves (aunque probablemente al inicio eran cinco) y la central tiene una bóveda de cañón, mientras que el transepto presenta armaduras de madera (rehechas en los años cincuenta). En la parte final de la nave se inserta un coro de madera delimitado por dos ambones sujetos por columnas bizantinas que están decoradas con un revestimiento de piedras polícromas. Estos fueron construidos por los arzobispos Romualdo II Guarna y Niccolò D'Aiello. Junto al ambón mayor, está la columna del cirio pascual y al lado de éste surgía la antigua iconostasis, demolida en el siglo XIX. Los pavimentos del coro, del presbiterio y del transepto están realizados también con teselas polícromas; e igualmente fueron realizadas por orden del arzobispo Guglielmo de Rávena en la primera mitad del siglo XII. Al fondo está el altar decorado y al centro del ábside la cátedra episcopal que según se dice perteneció al obispo Alfano I.


La cripta es de estilo barroco (hecha restaurar en 1680 por Domenico Fontana por orden del rey Carlos III) y hospeda los restos mortales del san Mateo, los restos de los mártires salernitanos Fortunato, Gayo, Ante y Félix y las reliquias de los santos confesores. En la tumba semienterrada del santo hay una estatua de bronce del mismo, obra realizada en 1605 por el escultor Michelangelo Naccherino.

Todos los frescos del techo son obra del pintor tardo-manierista Belisario Corenzio y representan escenas del Evangelio de Mateo, además de algunos episodios de historia de Salerno (como el Asedio de la ciudad por parte de los franceses). Los mármoles que encierran las antiguas columnas y las paredes son de la mitad del siglo XVII y son obra de Francesco Ragozzino; en las paredes hay veinte estatuas que representan a san Juan Bautista y a los primeros santos obispos de Salerno.

miércoles, 20 de septiembre de 2017

Catedral de la Inmaculada Concepción de Seúl (Corea)


Celebramos hoy la memoria de los santos mártires Andrés Kim y sus compañeros, por lo cual vamos a visitar la catedral de la capital coreana. La Catedral de la Inmaculada Concepción de la Virgen María o simplemente la Catedral de Myeongdong (en coreano: 명동대성당) es una prominente iglesia católica de rito latino ubicada en el barrio de Myeongdong Jung-gu, en la ciudad de Seúl, la capital de Corea del Sur.


Es la sede del arzobispo de Seúl. Dedicada en honor de Nuestra Señora de la Inmaculada Concepción, patrona principal de Corea y el pueblo coreano, la catedral es un lugar de interés comunitario y un símbolo notable del catolicismo en Corea. La iglesia catedral es uno de los ejemplos más tempranos y más notables de la arquitectura gótica en Corea.


martes, 19 de septiembre de 2017

Naim



Naim es la ciudad donde Cristo resucitó al hijo de la viuda. El Midrash (Bereshitrabba, 88) le da el significado de "placentero" a un lugar llamado Naim en el territorio de Isaachar, en Galilea. Eusebio y San Jerónimo (Onomasticon) ubican a Naim al sur del Monte Tabor, y no muy lejos de Endor. Opuesto a Tabor, y a una milla y media al norte de Endûr (sin dudas el Endor que se menciona en la biblia), existe una villa llamada Naîn ("placer).

Está situada en cordillera noroccidental de Jebel Dahy, el pequeño Hermon, y comanda una magnífica vista. Hay trazos de ruinas cerca de su límite norte, pero ningún signo de fortificaciones. "La puerta de la ciudad" (Lucas, vii, 12) puede haber pertenecido a una barrera, construida para proteger al lugar de las tribus que merodeaban, como era siempre el caso del Este. Un camino escarpado conduce a la villa, pasando por el sitio de una antigua iglesia que fue convertida en mezquita, "Moukâm Lidna Aisa" (Oratorio del Señor Jesús). La mezquita, que cayó en ruinas, fue reemplazada por otra en los alrededores. En 1880 los Franciscanos compraron las ruinas del primer edificio, y levantaron encima de la ruinas un capilla. No lejos de ahí se pueden ver las tumbas de roca de los Judíos. Debido a esto la historia gráfica de Naim encuentra una fácil localización.

“La ciudad de Naím, donde el Señor resucitó al hijo de la viuda, se encuentra hasta hoy en la duodécima (en realidad, la quinta) milla desde el monte Tabor, junto Endor”. Con estas palabras Eusebio de Cesarea atestigua la permanencia del recuerdo sacro en el s. IV. De los acontecimientos posteriores nos informa un testimonio anónimo (atribuible al s.V-VI) recogido por el monje benedictino Pietro Diácono (s. XII): “En la casa de la viuda, cuyo hijo fue resucitado, hay ahora una iglesia, y la sepultura donde le querían poner existe aún hoy”. Una “bella” iglesia existían entonces en Naím en el s. XIV (fra Nicolò de Poggibonsi), pero desde el s. XVI no se habla más que de ruinas. La iglesia actual, simple y modesta, fue construida en el 1881 sobre los restos de la antigua. Conserva dos preciosas pinturas de fines del s. XIX.


El cementerio antiguo debía de extenderse al oeste del pueblo, sobre las pendientes de la montaña, donde se ven diversas tumbas excavadas en la roca. Un sarcófago romano de piedra se conserva en la fachada de la iglesia.

domingo, 17 de septiembre de 2017

La Ermita de la Virgen de Valderroblejo


Los cristianos de un pueblecito palentino llamado Villalaco peregrinan hoy hasta la ermita de la Virgen de Valderroblejo.


 Se trata de un pequeño templo erigido en el valle en el que se guarda la memoria de la aparición de nuestra Señora.


jueves, 14 de septiembre de 2017

Ruinas del Monasterio de Santa Cruz de la Zarza


En esta fiesta de la Santa Cruz visitamos las ruinas del que fuera Monasterio premostratense de Santa Cruz de la Zarza.


La fundación del Monasterio se remonta al siglo XII, cuando el rey Alfonso VIII de Castilla llevó a este fértil lugar, en 1176, a monjes premonstratenses del monasterio de Santa María de Retuerta, en Sardón de Duero.


Es un notable exponente del paso del tardorrománico al gótico palentino. A finales del siglo XVI, Felipe II proveyó al Monasterio con 50.000 ducados para costear unas obras de ampliación y reparación para impedir que la comunidad se trasladara a Valladolid.


A pesar de las reformas, es claramente apreciable la obra primitiva. En 1592 el monarca en persona, acompañado de sus hijos, visitó el Monasterio. En 1627, la marcha de la mayoría de los premonstratenses redujo a Ribas a la condición de priorato. Un incendio en 1715 y una devastadora inundación en 1739 marcaron los preliminares de su desamortización en 1841.